martes, diciembre 02, 2008

perras parejas negras


¿Por qué stop? Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto. Pero estoy solo en mi pieza, caigo en artilugios de escriba, las perras negras se vengan cómo pueden, me mordisquean desde abajo de la mesa. ¿Se dice abajo o debajo? Lo mismo te muerden.

(Extraído certeramente por Cecilia, de esa Rayuela interminable que escribió Don Julito)

Así vamos, construyendo parejas para reproducir los síntomas afectivos, las estructuras sentimentales, los ciclos pasionales de la vida moderna, mientras nos quedamos solos (Soledades Solaris), atados a nuestras perras negras.

2 comentarios:

Soledad Soler dijo...

"Pero estoy solo en mi pieza, caigo en artilugios de escriba, las perras negras se vengan cómo pueden, me mordisquean desde abajo de la mesa. ¿Se dice abajo o debajo? Lo mismo te muerden".

Perras, perras, perras, malditas las mías...perras

Anónimo dijo...

hay que llamarlas y colgarles un collar de piedras preciosas y pesadas